El Salvador: Nayib Bukele, ¿izquierda o derecha? | Ines Martínez

Abr 18, 2019

Nayib Bukele, ¿izquierda o derecha?

INES MARTÍNEZ

El presidente 2019-2024 de El Salvador es el más joven en la historia del sistema político salvadoreño. Inició su trayectoria política siendo alcalde de Nuevo Cuscatlán, el cual, según cifras oficiales, ha sido uno de los municipios más desarrollados del país luego de su gestión. Dicha gestión, seguidamente, le dio la oportunidad de ser alcalde de la capital, San Salvador, la cual es siempre muy disputada por las partidos políticos salvadoreños, que hasta las elecciones del 3 de febrero de 2019 habían sido las grandes maquinarias industriales electorales que han controlado el sistema electoral y la institucionalidad del Estado

No es determinante ser de izquierda o de derecha para gobernar; lo que sí es necesario es darle cumplimiento a las necesidades de la población, que son muchas y que no son propias de una ideología"

Nayib Bukele fue militante del partido Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). Luego de diversas disputas con la cúpula partidaria, es expulsado de dicho instituto político previo a la campaña presidencial, lo que le dio mucha aceptación de la población, altamente desencantada por los partidos dominantes en el espectro político a raíz del engaño, del nepotismo y el clientelismo, así como por los casos de corrupción que se han revelado y que no han sido procesados justamente.

Actualmente, El Salvador tiene la tasa de feminicidios más alta de Latinoamérica, afirma el Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El país es uno de los que gasta más en pago de salarios a funcionarios, siendo también una de las entidades que más paga a sus empleados de la Asamblea Legislativa.

Nayib Bukele retoma esas causas y las hace propias, enfrentándose al poder económico de la derecha conservadora y de la nueva oligarquía surgida del partido de los pobres desde 2014

Ines Martínez, Consultora Política El Salvador
Ines Guadalupe Martínez Morejón, es salvadoreña. Es Licenciada en Relaciones Internacionales, con estudios en Ciencia Política y Liderazgo para la Gestión Pública, Presidenta de D’politic El Salvador, docente universitaria en el Área de Política Internacional y Delegada Territorial de la Fundación Internacional de los Derechos Humanos. Participó en la tercera edición de “El país que viene: horizonte común” y es columnista en diversos medios de comunicación escritos. Conductora del programa ‘El Comité’, en TVX. Miembro de The Washington Academy of Political Arts and Sciences. Directora nacional de la Red Mundial de Jóvenes Políticos

Es de aclarar que Nayib Bukele nunca fue pobre. Proviene de una familia con alto poder adquisitivo, pero uno de los elementos que se le ha cuestionado es si es de izquierda o de derecha. Nayib Bukele ha reiterado ser de pensamiento político de izquierda, pero es parte de un pequeño grupo empresarial que lo coloca en la vertiente económica privilegiada del país.

Hoy tener dinero no es sinónimo de ser de derecha. Él ha llegado al poder político de la primera magistratura por un partido político de derecha, Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA), lo que da amplio margen de maniobra para la toma de decisiones al conocer la forma del manejo de estos institutos políticos.

Nayib Bukele, Presidente de El Salvador

A propósito de esto, surge la pregunta ¿es necesario profesar una ideología para poder gobernar?

Si la respuesta es positiva, entonces hay mucho que cuestionar al gobierno aún en funciones y también a los 30 años de gobierno de derecha, pues ninguno ha dado respuesta a los objetivos propuestos en los proyectos originales de sus ideologías; más bien, la ideología se ha utilizado para mantener la contingencia partidaria y provocar la cohesión social en la que, como afirma Nicolas Maquiavelo en su obra ‘El Príncipe’, “no hay que cambiar leyes ni costumbres”, “es importante mantener la cohesión social” y “tampoco te metas con los más desprotegidos, más bien utilízalos para tus propios intereses”, entre otras aseveraciones que, seguramente, se han aplicado en la cultura política salvadoreña abogando a los principios y preceptos de las ideologías que solo han servido para manipular a la gente que se encuentra con poco conocimiento y formación política

Cabe preguntarse entonces, ¿son necesarias las ideologías para satisfacer las necesidades de las personas? Acudiendo a la Academia y al portal de difusión científica Dialnet, el Dr. en filosofía Alejandro Navas García (2014), es su escrito “Izquierda y derecha. ¿una tipología válida para un mundo globalizado?”, afirma que:

‘Son etiquetas que se utilizan en el argot político para diferenciar la ideología que las sustentan, y que los ciudadanos también emplean como categorías que les permiten ubicarse en el horizonte político en el periodo de elecciones, además de ser referentes que sirven para orientarse en torno a las opciones que los políticos van adoptando en su actuación gubernamental. Pero tanto la derecha como la izquierda han evolucionado y en la actualidad la vida política va más allá de esta bipolaridad ideológica’.

Apelando a esta definición del Dr. Navas y aplicado a la realidad salvadoreña, se puede concluir que no es determinante ser de izquierda o derecha para gobernar; lo que sí es necesario es darle cumplimiento a las necesidades de la población, que son muchas, y que no son propias de una ideología: los problemas económicos y sociales no tienen tinte partidario.

Nayib Bukele - Ines Martínez
Disponible en:

La cultura salvadoreña dista mucho de ser desarrollada. Se puede notar en varios elementos, pero uno de ellos es la utilización de ‘campaña sucia’ en contra del adversario para tratar de quitarle votos o adeptos. Las campañas en El Salvador no han sido utilizadas para proponer ni argumentar, lo que deja mucho de desear de los líderes políticos que están al frente de las campañas partidarias. El caso de Nayib Bukele no fue una excepción. La población salvadoreña se hastió de los ataques contra él, desde juzgar su religión hasta llevarlo a juicio e incluso desearle la muerte.

El mundo, la política y las ideologías han evolucionado y solo quieren no se apegan a la nueva realidad se quedan soñando en el pasado, creyendo que las características de la sociedad no cambian y se debe mantener la antigua forma de hacer política; esa misma forma que ha dejado en bancarrota el sistema económico salvadoreño; esa misma ideología que diciendo amar tanto a los pobres , hicieron tan poco por ellos que los multiplicaron.

Los intereses de las cúpulas partidarias son claras: no perder el poder económico y político que hasta la fecha han tenido; los lujos para sus familiares y privilegios en la toma de decisiones, incluso fuera de la ley. Nayib Bukele representa ese desequilibrio en el control del poder que ya les había gustado.

El Salvador debe ver al futuro, pero esto no será posible si sus gobernantes no lo hacen. Independientemente de si Nayib Bukele es de izquierda o derecha, hay que dar la oportunidad de reivindicar a tal sistema político que se encuentra resquebrajado, pero que tiene una gran responsabilidad y solo podrá hacerlo si se mejora la calidad de vida de la gente; de la niñez, sin acceso a educación; de las adolescentes violadas; de la juventud sin empleo;  de las mujeres acusadas de aborta; de la delincuencia y de formar líderes comprometidos de verdad con la causa.

Ines Martínez

Vivir en la ignorancia y vivir de la ignorancia, por Damián Beneyto

Vivir en la ignorancia vs. Vivir de la ignorancia | Damián Beneyto

Cuanto más se adentra uno en la historia de nuestro país -gran desconocida para la mayoridad-, más se da cuenta de que desde los más remotos tiempos en España, sus habitantes, excepto honrosas excepciones, se han dividido, y no de forma equitativa precisamente, entre...
¿Quedan políticos como los de antes?, por Carmen Heras

¿Quedan políticos como los de antes? | Carmen Heras

A menudo se oye en el mundo de la opinión pública la frase manida de que 'ya no hay políticos como los de antes'. Si se pregunta a una persona de edad, lo afirmará con contundencia, razonándolo desde la mirada épica sobre unos tiempos pasados en los que tanto...
La democracia no se predica, se practica, por Emilio Borrega

La democracia no se predica, se practica | Emilio Borrega

  Asistimos cada día al espectáculo que sin pedirlo ni desearlo nos ofrecen los políticos de nuestro país. Espectadores que, además, tenemos la facultad de aplaudir, o no, al final de la representación. Dicho de otro modo, somos quienes ostentamos la decisión final...
La provocación desde la izquierda, Damián Beneyto

La provocación y las cuatro balas | Damián Beneyto

PROVOCACIÓN: Cuando una persona o grupos de personas mediante palabras o actos hostiles hacen que otra u otras personas se enfaden y reaccionen también de forma hostil. La provocación busca, pues la confrontación y suele acabar, si los provocados no aguantan los...
2 de mayo, por José María Martín

2 de mayo | José María Martín

De Móstoles a MadridDe Madrid a toda EspañaUn grito recorre el mundoUn grito de libertad Un pueblo se alza valienteGente sencilla de EspañaLuchando por sus derechosPor su vida, por su honor Nadie podrá con MadridNadie podrá con su genteSu espíritu, su amor, su honraSu...
Isabel Díaz Ayuso, por Víctor Píriz

Ayuso | Víctor Píriz

    Víctor Valentín Píriz Maya es Diputado en el Congreso por Badajoz y Portavoz de Presupuestos del Grupo Parlamentario Popular. Es Licenciado en Administración y Dirección de Empresas, MBA por la Escuela de Organización Industrial y Master en Economía de...
Responsabilidades públicas o privadas, por Carmen Heras

Responsabilidades, ¿públicas o privadas? | Carmen Heras

Las distintas interpretaciones a lo largo de la historia de lo qué es un partido político impiden una única versión de su completo significado. Por eso, y en lugar de una definición concreta para el mismo, se dictan sus cuatro características fundamentales...

¿Quieres suscribirte?

* campo necesario