Aristocracia, ‘el gobierno de los mejores’ | Damián Beneyto

Aristocracia, ‘el gobierno de los mejores’ | Damián Beneyto

Aristocracia, ‘el gobierno de los mejores’ | Damián Beneyto

Aristocracia,

'el gobierno de los mejores'

DAMIÁN BENEYTO

Hoy, la mayoría entiende por aristocracia a la clase social formada por las personas que poseen títulos nobiliarios concedidos por el rey o heredados de sus antepasados. Sin embargo, la acepción original de este término inventado por los griegos poco tiene que ver.

La palabra original que procede de la antigua Grecia “aristokatria” viene de “aristos”, que significa excelencia, y de “kratos”, que significa poder. Con este término los griegos denominaban un sistema político cuyos dirigentes eran los más sabios, los más virtuosos y los que tenían mayor experiencia; es decir, “el gobierno de los mejores”.

Solo cuando gobiernan los mejores la sociedad se vuelve más libre y más justa o, por lo menos, anda más cerca de ello"

A pesar de que tanto Platón como Aristóteles fueron fans de este sistema político, pronto los griegos cambiaron de organización política y allá por el siglo V a.C. instauraron, concretamente en Atenas, lo que llamaron “democracia” a partir de los vocablos “demos”, pueblo, y “kratos”, que puede traducirse como poder, lo que nos llevaría a interpretarlo como: “el poder del pueblo”.

Lo que no está tan claro, y así lo hace notar Plutarco, es que fuera todo el pueblo el que tuviera el poder, o mejor dicho, que todo el pueblo participara. Parece ser que en la democracia ateniense solo participaba aproximadamente un 10% de la población ya que la mayoría de trabajadores, mujeres y esclavos quedaban excluidos. En mi opinión se pasó del “gobierno de los mejores” al “gobierno de los poderosos”, que no es lo mismo ni mucho menos.

Damián Beneyto; Regionalismo extremeños; Asamblea de Extremadura; Visioncoach;

Damián Beneyto Pita es natural de Carcaixent (Valencia), pero extremeño y residente en Plasencia desde 1977.  Profesor de Enseñanza Secundaria. Fue Director del Centro de Artes Escénicas y de la Música, CEMART, entre 2007 y 2011. Director también de la Escuela Superior de Arte Dramático de Extremadura entre 2007 y 2010, Diputado en la Asamblea de Extremadura por el Partido Regionalista Extremeño, PREX, entre 2011 y 2015.

Sin embargo, lo que en nuestros días entendemos por democracia tiene poco que ver con la “demokratia” de los griegos. La mayoría de los países que hoy llamamos democráticos aparecen a principios del siglo XX y vienen de la mano de lo que se llamó sufragio universal, el fin de la esclavitud y la conquista del voto por parte de las mujeres.

Hoy casi todo el mundo está convencido que la democracia, como sistema político, es el menos malo de los existentes o el mejor de los posibles.

Naturalmente todos los sistemas democráticos no son iguales y en unos los ciudadanos son más protagonistas que en otros. Así tenemos la ‘democracia indirecta o representativa’, que es de la que gozamos en nuestro país, donde los ciudadanos ejercen su poder político a través de sus representantes.

También está la ‘democracia semidirecta o representativa’ que es como la anterior, pero, según en qué asuntos, el pueblo puede coger la sartén por el mango mediante el referéndum, el plebiscito, la iniciativa popular o la revocación del mandato. Algunas de estas figuras existen en nuestro sistema político, pero deben ser impulsadas para hacerlas posibles por los que ejercen el poder y eso no es nada fácil.

La democracia en Atenas

Por último, está la ‘democracia directa’ que es cuando las decisiones las toma siempre el pueblo soberano en asamblea. No hay representantes y, en todo caso, hay delegados que llevan la opinión de la asamblea a los órganos pertinentes.

Hemos cambiado el 'gobierno del pueblo' por el 'gobierno de los partidos', y el 'gobierno de los mejores' por el 'gobierno de los astutos, bribones y granujas'"

Cualquiera de estos tipos de democracia tiene pros y contras, pero es en el reglamento que regula el sistema dónde está el quid de la cuestión.

Planteémonos primero eso del “sufragio universal”: Todos tenemos derecho a voto y todos los votos valen igual. Todos, salvo sentencia judicial, somos elegibles para cualquier cargo político.

Podremos ser cultos, incultos e incluso deficientes mentales; podremos ser delincuentes y estar en prisión que, salvo dictamen expreso de un juez, podremos votar y ese voto tendrá el mismo valor que el resto.

Formar parte de una lista electoral para, si se tercia, ser elegido representante de los ciudadanos, está al alcance de cualquiera. Se puede ser analfabeto funcional, no tener ni oficio ni beneficio, tener antecedentes penales o ser tonto del culo, cualquiera puede llegar a vivir de la mamandurria pública.

Esto nos lleva a la ‘partitocracia’ o ‘partidocracia’, un neologismo que definió Gonzalo Fernández de la Mora como “forma de Estado en que las oligarquías partidistas asumen la soberanía efectiva».

Es decir, un fraude en toda regla al espíritu de la democracia y una forma en que los poderes fácticos, a través de los partidos políticos, manejen a su antojo a los pobres ciudadanos que siguen creyendo que son los protagonistas de la vida política, cuando sólo son unos meros palmeros de una oligarquía que hace y deshace a su antojo.

El poder de los partidos políticos es absolutamente absoluto, valga la redundancia. Los ‘sanedrines’ de cada clan eligen a sus candidatos -aunque algunas veces parezca que con eso de las ‘primarias’ lo hacen los militantes- y confeccionan las listas electorales.

Los prebostes de cada partido, según el ámbito electoral, colocarán convenientemente en las listas electorales a sus correligionarios que más méritos hayan contraído. Se premia la lealtad, el servilismo, la falta de ambición política, la dependencia económica, la imagen pública (solo a los que encabezan candidaturas) y, sobre todo, la disponibilidad para inmolarse por el bien del ‘líder’ si fuera el caso.

Protestas ante las Cámaras Legislativas
El gobierno en el Congreso

Se puede ser analfabeto funcional, no tener oficio ni beneficio, tener antecedentes penales o ser tonto del culo; cualquiera puede vivir de la mamandurria pública"

La preparación intelectual, la experiencia laboral, la bonhomía, la independencia y la capacidad de trabajo son cualidades generalmente poco apreciadas e incluso pueden ser hasta contraproducentes.

Así, no es raro ver en los distintos órganos políticos a cientos de representantes de los ciudadanos’ que ‘no saben hacer la ‘o’ con un canuto’, que no han pegado un palo al agua en su vida -ni piensan hacerlo-, y que están dispuestos, al coste que sea, a vivir opíparamente de la mamandurria pública durante toda su ‘vida laboral’.

Lo curioso de esto, es que los ciudadanos, que con sus votos hacen posible que haya tanto palurdo y tanto sinvergüenza en los escaños, no dejan de despotricar y de pedir las ‘orejas y el rabo’, con perdón, de los susodichos a los que seguramente volverán a votar en los próximos comicios.  

Hemos cambiado el gobierno del pueblo por el gobierno de los partidos, y el gobierno de los mejores por el gobierno de los astutos, bribones y granujas. Nos siguen encandilando con mensajes buenistas, hablándonos de libertad y de estado de derecho, pero lo cierto es que somos cada vez menos libres y que los derechos están cada vez más cerca de los vagos y los maleantes y más lejos de las personas de bien. Tenemos una justicia, gracias a un poder legislativo constituido por cada vez más ignaros, tan garantista para los delincuentes como injusta para las víctimas.

Seguramente este sistema político que llamamos “democracia” sea para algunos el menos malo o el mejor posible, pero yo me quedo con la “aristocracia” de Platón y Aristóteles. Solo cuando gobiernan los mejores la sociedad se vuelve más libre y más justa o, por lo menos, anda más cerca de ello. Utopía quizás. 

Damián Beneyto

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¡Es la economía, estúpidos!

CARMEN HERAS

El título de este artículo corresponde a la famosa frase de James Carville, asesor del demócrata Bill Clinton en la campaña que le llevó en 1992 desde su puesto de gobernador de Arkansas hasta la Presidencia de los EEUU, al vencer a su contrincante republicano, George Bush, padre, que solo presumía de los éxitos de la política exterior estadounidense mientras se olvidaba de los problemas y necesidades cotidianos y perentorios de los ciudadanos.

En España, la anulación por parte del Tribunal Constitucional del impuesto de plusvalía que cobran los ayuntamientos, ha vuelto a poner sobre la mesa dos cuestiones, a mi entender, muy importantes: una, las dificultades económicas por las que pasan casi todos ellos, y dos, que nadie les consulta cuando se toman decisiones que les afectan directamente.

Los alcaldes y concejales no suelen ser manirrotos con las cuentas públicas y, en la mayoría de los casos, lo único que intentan es cumplir con las múltiples exigencias de la ciudad"

Sin entrar a valorar, aquí y ahora, si dicho impuesto debe o no cobrarse (hay razones justificativas de una cosa y de la contraria), este artículo apoya su mirada sobre los ayuntamientos, esos entes a quienes todos dicen querer y proteger, pero que son los parientes pobres de la Administración, a todos los efectos.

En ellos, la economía es fundamental -como en todos los casos, por otra parte-, se vuelve insoslayable en las discusiones políticas, dentro y fuera de la casa, y constituye una piedra de ataque contra el adversario, muy utilizada por los grupos de oposición.

Carmen Heras Pablo
Carmen Heras Pablo es Licenciada en Ciencias Físicas por la Universidad de Valladolid. Profesora Titular de Didáctica de las Matemáticas en la Universidad de Extremadura donde anteriormente dirigió la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado.
Diputada en el Congreso por Cáceres en representación del PSOE en 1996-2000, fue concejala en el Ayuntamiento de Cáceres en 2003-2007 y Alcaldesa entre 2007 y 2011

Sin embargo, todos cuantos conocen la vida municipal saben que, salvo excepciones, los alcaldes y concejales no suelen ser manirrotos con las cuentas públicas y en la mayoría de los casos lo único que intentan es cumplir con las exigencias de las múltiples peticiones que genera la vida de la ciudad. Un sin fin de asuntos que sería muy prolijo detallar y que por costumbre, rapidez u omisión de otras administraciones, deben cubrirse desde las arcas municipales.

Los ayuntamientos llevan mucho tiempo demandando una ley actualizada de administración local y no vivir a expensas de las migajas que caen desde otros lugares. Bien estuvo que en momentos de implantación de las Autonomías, éstas se llevaran todo el protagonismo político, financiero y hasta protocolario, porque había que consolidarlas, pero lo que no puede seguir así, en mi opinión, es la situación actual en lo que respecta al reconocimiento que se debe al papel municipal dentro de todo el entramado político y administrativo.

Ayuntamientos y financiación local, Carmen Heras

Es hora de que los alcaldes y alcaldesas constituyan un frente común más allá de los partidos políticos y de las paredes de la Federación Española de Municipios y Provincias, FEMP"

Una nueva ley moderna y adecuada a la realidad existente está haciendo falta desde hace bastante tiempo. A punto estuvo de conseguirse en la legislatura 2007/2011, cuando la ley estuvo redactada y fueron sus costes económicos los que la retuvieron. Es hora, pués, de que los alcaldes y alcaldesas constituyan un frente común, que más allá de los propios partidos y de las paredes de la Federación Nacional de Municipios y Provincias planteen sus reivindicaciones al Gobierno sobre lo que necesitan los ciudadanos a los que representan.

Nos estamos acostumbrando en cualquier orden de la vida, a que otros piensen por nosotros. Desde lo medios de comunicación que nos dictan los libros que hemos de leer, las películas para visionar, las plataformas a seguir, la moda, los coches y los alimentos que debemos comprar, etc., hasta el gobierno de turno, respaldado más o menos por los diputados, que dictan leyes, se supone que apoyadas en un buen conocimiento jurídico sobre los territorios y quienes los ocupamos. Pues bien, no hay mayores conocedores de nuestros entornos próximos que los responsables y técnicos que trabajan en los y para los municipios. Consúltenles, señores del Gobierno, y verán.

Carmen Heras

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Fuegos artificiales | Carmen Heras

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Fuegos artificiales

CARMEN HERAS

La celebración de las primarias en el PSOE de Badajoz para elegir a su secretario provincial, por más que se trate de un proceso interno, ha vuelto a poner sobre la mesa la idoneidad, o no, de las mismas, no solo para elegir al mejor dirigente entre varios, sino sobre todo para ayudar a relanzar el entusiasmo de los militantes, piezas claves -o así debería ser- en una victoria electoral.

He asistido, después de su celebración, a encendidos debates entre personas pertenecientes a las bases del partido, con planteamientos contrarios, y he de decir que las puyas entre ellos, una vez conocidos los resultados, han sido muchas.

La mayor parte de las veces, por no decir todas, quien gana las primarias no se fía de quien ha competido en su contra"

Como Churchill cuando decía que ‘la democracia es el menos malo de los sistemas de gobierno’, yo creo que la elección de un dirigente por primarias sería la forma más transparente de hacerlo si las cartas todas estuvieran sobre la mesa, e imperase el sentido común y la objetividad en los votantes para, sin ambages y cortapisas, elegir al mejor dotado/a para el cargo. Y sobre todo, si no hubiera después represalias, directas o indirectas, con los perdedores.

Sucede, sin embargo, que en la mayor parte de las veces, por no decir en todas, el/la que gana, no se fía de quien ha competido en su contra e incluso los perdedores dedican su tiempo a intentar poner zancadillas al elegido.

Carmen Heras Pablo
Carmen Heras Pablo es Licenciada en Ciencias Físicas por la Universidad de Valladolid. Profesora Titular de Didáctica de las Matemáticas en la Universidad de Extremadura donde anteriormente dirigió la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado.
Diputada en el Congreso por Cáceres en representación del PSOE en 1996-2000, fue concejala en el Ayuntamiento de Cáceres en 2003-2007 y Alcaldesa entre 2007 y 2011

Cuando alguno de los ganadores no cumple esta norma e intenta integrar en su equipo a varios oponentes, suele ser calificado de débil y pusilánime, de modo tal que las ansias de ‘escalar al trono’ aumentan para sus adversarios.

En la época de los grandes lideres, con ‘sus capitanes’ desplegados por todo el territorio, se convirtió en dogma de fe la declaración de uno de ellos cuando advertía a quien quisiera oírlo, que en política cada cual labra su puesto y sale llorado de casa. De tal premisa, incuestionable para los leales seguidores y mayoritariamente aceptada, se derivó una cierta cultura interna que fijó los cimientos de los aspectos más sanguinarios que la política tiene.

La vida política, interna y externa a los propios partidos, maneja demasiada hipocresía"

Las primarias de Pedro Sánchez

Bajo el citado precepto, no parece quedar otra que salir a pelear con toda clase de ‘armas’ entre los compañeros, cuando se desea sobresalir. Y si no, pregúntenle a Ángel Gabilondo, el defenestrado candidato del PSOE a la Asamblea de la Comunidad madrileña. Fuera ya de la política, ha reclamado su derecho a ‘no ser malo’, es decir, a no jugar a trapacerías y deslealtades, frente a quienes con la boca pequeña ahora -primero fue utilizado como candidato y después echado, por unos y otros, del terreno de juego- dicen que que es un gran hombre.

La vida política, interna y externa a los propios partidos, maneja demasiada hipocresía. Las primarias son una muestra. Tal como se realizan, semejan ritos eclesiales destinados a permitir una cierta ‘actuación’ de la militancia entre ella misma, ya que tiene vetado (por unas causas u otras) un verdadero trabajo político, acorde con la defensa de sus convicciones, dentro de la sociedad civil. Durante unos días, los candidatos y sus adláteres pueden pasearse entre los afiliados y declarar sus intención sobre un proyecto político a reivindicar, en el que el ‘pueblo’ manda y elige su propio destino.

A mi se me asemejan a fuegos de artificio. Como ellos, estallan en luces de colores, para luego oscurecerse bajo el control de siempre de los ‘aparatos’. Éstos últimos, ciegos y totalmente insensibles ante las particularidades.

Carmen Heras

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Provocación | Damián Beneyto

Provocación | Damián Beneyto

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Provocación

DAMIÁN BENEYTO

Los ciudadanos de derechas, o los que se titulan de centro para disimular, se están acostumbrando a las provocaciones, un día sí y otro también, de la izquierda profunda y del secesionismo que ahora nos gobierna, sin decir, en general, ni esta boca es mía.

Se provoca al personal desde todos los frentes y, sobre todo, en lo que afecta a las creencias y a las convicciones personales de muchos ciudadanos. Han impuesto una ‘corrección política’ que muy pocos se atreven a contradecir e incluso algunos la rinden pleitesía por si vienen mal dadas.

Los ciudadanos de derecha se están acostumbrando a ser provocados -un día sí y otro también- por la izquierda profunda y por el secesionismo que ahora nos gobierna"

Atacar a la Iglesia Católica en particular y a los católicos en general suele ser una de las provocaciones más utilizadas por las huestes de la siniestra. El laicismo beligerante poco tiene que ver con la concepción de estado laico que proclama nuestra Constitución. Se eliminan los símbolos cristianos y se ridiculizan sus creencias y tradiciones mientras se alaban y subvencionan religiones fundamentalistas que denigran a las mujeres, asesinan a los homosexuales y promueven estados dictatoriales donde no se respetan las libertades individuales.  

La llamada ‘Ley de Memoria Democrática’, sucedánea de la zapateril ‘Ley de Memoria Histórica’, es otra provocación a los españoles que, aun no sintiéndose franquistas, son contrarios a la utilización sectaria y torticera de un periodo de nuestra historia que se quiere reescribir de forma fraudulenta para hacer creer a unas generaciones que no vivieron esos tiempos, que el socialismo, el comunismo y otros ‘ismos’ a cual más espeluznante, significaban bondad y justicia.

Damián Beneyto; Regionalismo extremeños; Asamblea de Extremadura; Visioncoach;

Damián Beneyto Pita es natural de Carcaixent (Valencia), pero extremeño y residente en Plasencia desde 1977.  Profesor de Enseñanza Secundaria. Fue Director del Centro de Artes Escénicas y de la Música, CEMART, entre 2007 y 2011. Director también de la Escuela Superior de Arte Dramático de Extremadura entre 2007 y 2010, Diputado en la Asamblea de Extremadura por el Partido Regionalista Extremeño, PREX, entre 2011 y 2015.

La manipulación de la historia de España del siglo XX por los hijos de Negrín y de la Pasionaria, además de otros padres putativos, no tiene parangón en el mundo y es una provocación, insisto, para las familias de los asesinados por las hordas del llamado Frente Popular.

Desde la LOGSE, las leyes orgánicas de educación que han emanado de los gobiernos socialistas también han sido una provocación a la instrucción y a la formación de nuestros niños y jóvenes, consentido por unos gobiernos ‘de derechas’ que solo, aquejados de un complejo de inferioridad más que preocupante, pusieron algún parche que otro a esos bodrios legislativos.

Al esfuerzo, trabajo y sacrificio necesario para conseguir hombres y mujeres cultos, formados y capaces, las mesnadas del rojerío patrio han opuesto el ‘igualar por abajo’, la gandulería y la fruslería. Lo importante es crear ciudadanos, mansos, sin espíritu crítico y preocupados solo por lo inmediato y fútil.

La provocación de esta chusma llega al extremo de ignorar, vejar y vilipendiar los símbolos del estado, mientras se permiten otros que representan el secesionismo, el republicanismo rancio o el atroz comunismo estalinista. La bandera, el himno y la monarquía, símbolos de la nación más antigua de Europa, son pisoteados e injuriados por pelachufas descastados, mientras una parte del  gobierno socialcomunista aplaude y la otra mira para otro lado.

Las víctimas del terrorismo etarra son humilladas y provocadas con políticas penitenciarias motivadas no por la rehabilitación de los asesinos, sino por pactos execrables entre el gobierno y los herederos de la banda a cambio de seguir en el poder. Solo un gobierno muy miserable puede consentir que asesinos, incluso de niños, sean homenajeados, cuando incomprensiblemente salen de prisión fruto de un código penal que, desgraciadamente, da poco valor a la vida humana.

Provocación a las víctimas del terrorismo

Las víctimas del terrorismo etarra son humilladas y provocadas con políticas penitenciarias no basadas en la rehabilitación de los asesinos, sino por conveniencia política a un gobierno con muy poca dignidad".

El colmo de la provocación es impedir que uno se sienta español en España con el beneplácito del gobierno de España (valga la redundancia). Utilizar el idioma oficial del Estado es, según y donde, un demérito para poder trabajar o relacionarse y, además, puede ser motivo incluso de agresión. Se impide, en algunos lugares, que los niños y los jóvenes aprendan un idioma que es el suyo y que es hablado en el mundo por más de 500 millones de personas sin que los responsables de hacer cumplir la Constitución bajo juramento muevan un solo dedo.

Se consiente, fruto de una Ley Electoral absurda, que el secesionismo campe por sus respetos y utilice los mecanismos del Estado contra el propio Estado. Es inaudito que en las instituciones nacionales estén representados partidos anticonstitucionales y golpistas, pero más inaudito es, y demuestra la catadura moral de la izquierda profunda de este país, que esos partidos mantengan en el poder al gobierno, chantajeándolo continuamente y poniendo en peligro la unidad de España.

La estrategia del rojerío patrio es provocar, hacer creer mediante embustes que la culpa de todos los males los tiene la derecha. Balas en sobres con un tufo podemita que echaba para atrás, ataques a gays que eran puros montajes, actuaciones policiales falsas, acusaciones a los partidos de derecha de violentos cuando hasta ahora la única violencia ha venido de la ultra izquierda, etc. Está más cerca Podemos y una parte importante del PSOE de la extrema izquierda que VOX de la extrema derecha, y a los hechos me remito.

La provocación de la izquierda no es algo nuevo. Ya la hicieron durante gran parte del siglo XX, especialmente en los años de la República, pero también en 1917, lo que trajo poco tiempo después la dictadura de Miguel Primo de Rivera, que curiosamente apoyó el PSOE. En España nunca la izquierda ha sido, excepto honrosas excepciones, muy democrática que digamos. Toda provocación tiene un límite y los que no iban a pasar, acabaron pasando. La historia está servida y en España tonterías las justas.

Damián Beneyto

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Pensamientos en el hoy digital

CARMEN HERAS

A lo largo de los últimos años me he preguntado muchas veces cómo es posible que las mismas personas que auparon a unos determinados líderes políticos, en virtud de su cercanía y del mantra de que con ellos era viable la consulta directa a las bases partidarias, hayan aceptado sin crítica no ser preguntadas por aquellos sobre ningún asunto de interés público.

Era y es relativamente fácil el defender un modelo teórico de participación directa, muy incentivado desde las redes. Otra cosa es desarrollarlo realmente en la práctica.

Era y es relativamente fácil el defender un modelo teórico de participación directa pero otra cosa es su desarrollo real en la práctica"

Por ejemplo, Audrey Tang, ministra en Taiwán de los menesteres digitales, afirma que la política debe apoyarse hoy en gobiernos abiertos sostenidos por cuatro grandes columnas: la transparencia; la participación de la gente en la toma de decisiones y creación de programas; la responsabilidad en ideas y acciones; y una mayor inclusión cómplice de los ciudadanos en los procesos públicos.

Dichas características tienen predicamento entre los votantes. Los partidos las defienden sobre el papel, y los hipotéticos líderes ven reforzadas sus posibilidades de serlo cuando abanderan estos modos en democracia.

Carmen Heras Pablo
Carmen Heras Pablo es Licenciada en Ciencias Físicas por la Universidad de Valladolid. Profesora Titular de Didáctica de las Matemáticas en la Universidad de Extremadura donde anteriormente dirigió la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado.
Diputada en el Congreso por Cáceres en representación del PSOE en 1996-2000, fue concejala en el Ayuntamiento de Cáceres en 2003-2007 y Alcaldesa entre 2007 y 2011

Si volvemos la vista hacia las campañas electorales de otras épocas, e incluso hacia las acciones de gobierno de antaño, es bastante común observar como se han regido y mucho, por el conocimiento, la intuición y los reflejos de los principales dirigentes acerca de la realidad en cualquier asunto político y de la propia psicología de los administrados. Desde luego, han tenido mucho que ver con lo oportuno del momento, la apreciación visceral de los temas, el conocimiento del territorio y de sus habitantes. También con una mayor o menor implantación del partido desde el que se postulaban.

Y hasta con la historia de un país o de una zona. Desastres políticos propiciados por unas fuerzas determinadas pueden volver inviable durante un espacio de tiempo el voto hacia ellas y en su lugar pueden haber sido elegidos los candidatos de sus oponentes, más por demérito de lo rechazado que por méritos propios. Así se han desenvuelto algunas consultas, pongamos por caso, mientras ha vivido la generación que sufrió la última guerra civil española con su tragedia.

El PSOE consulta a sus bases

Pero volvamos a nuestros tiempos. El famoso autor Yuval Noah Harari habla en su libro ‘Homi Deus. Breve historia del mañana’ de la revolución del humanismo en diferentes frentes, el político, entre otros. A lo que Senén Barro Ameneiro, director del Centro Singular de Investigación en Tecnologías Inteligentes de la Universidad de Santiago de Compostela añade que es preciso incorporar la tecnología, y su difusión generalizada, en esta clasificación, al igual que las posibilidades de trabajo de máquinas cada vez más inteligentes.

La política y su exposición pública están ya fuertemente condicionadas por las tecnologías de la información y de las comunicaciones, puesto que el uso de la minería de datos permite saber lo que quiere la sociedad mucho antes de que ésta se manifieste votando en una urna o contestando a una encuesta. Recuerden el caso de Trump y el software basado en Inteligencia Artificial que predijo que ganaría las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2016, cuando nadie lo estimaba como favorito.

La intuición ha dejado paso a la prospectiva y a la estadística. Tengámoslo claro.

Carmen Heras

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Rodríguez Ibarra:

los cristales que no rompió

DAMIÁN BENEYTO

No trato con esta parrafada de hacer una mini biografía del que fue durante 24 años el dueño y señor de Extremadura, pues ni tengo datos ni ganas de buscarlos en hemerotecas, bibliotecas, filmotecas u otras “tecas”.

Mi intención es opinar, desde mi leal saber y entender, de un personaje que durante más de dos décadas gobernó está Comunidad envuelto en un halo de mesianismo y con un reverencial acatamiento por gran parte de la población extremeña.

Desde principios de los 80, el PSOE fue el partido líder en España y consecuentemente muchas comunidades autónomas estuvieron gobernadas por el socialismo. Algunas comunidades, las más desfavorecidas, como consecuencia de la red clientelar creada, han permanecido durante décadas en manos de gobiernos socialistas con suertes parecidas.

Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura fueron feudo de una ideología que entendió mejor que nadie que la mejor manera de perpetuarse en el poder era hacer de los ciudadanos, súbditos"

Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura, secularmente a la cola del progreso, fueron, desde el comienzo del estado de las autonomías, feudo de una ideología que entendió mejor que nadie que la mejor manera de perpetuarse en el poder era hacer de los ciudadanos, súbditos. Socialistas de pro, como Manuel Chaves, José Bono o Juan Carlos Rodríguez Ibarra, gobernaron respectivamente estos territorios y, en casi todas las ocasiones, con amplísimas mayorías.

Damián Beneyto; Regionalismo extremeños; Asamblea de Extremadura; Visioncoach;

Damián Beneyto Pita es natural de Carcaixent (Valencia), pero extremeño y residente en Plasencia desde 1977.  Profesor de Enseñanza Secundaria. Fue Director del Centro de Artes Escénicas y de la Música, CEMART, entre 2007 y 2011. Director también de la Escuela Superior de Arte Dramático de Extremadura entre 2007 y 2010, Diputado en la Asamblea de Extremadura por el Partido Regionalista Extremeño, PREX, entre 2011 y 2015.

En Extremadura, el ‘ibarrismo’ prendió con fuerza. Un discurso reivindicativo, de puertas hacia dentro, claro, y la promesa de subsidios, subvenciones, dádivas y otras prebendas consiguieron que la mayoría de la población extremeña quedara prendada y apostara por tan nobles promesas.

Otro de los éxitos de este régimen autónomico fue la cantidad de advenedizos que, sin oficio ni beneficio, se hicieron de súbito socialistas ‘de toda la vida’ al comprobar que había mucho cargo, carguito o ‘carguete’ que repartir y que les iba a reportar pingües beneficios.

El ‘ibarrismo’ creó una red clientelar que aún existe y donde miles de familias, ‘más socialistas que Largo Caballero’, controlan, especialmente en las zonas rurales, todos los resortes de ‘lo público’. Sí, ‘lo público’; ese es el gran logro del socialismo extremeño: limitar al máximo la iniciativa privada y hacer depender económicamente a la población de la voluntad del gobierno de la Junta de Extremadura.

El régimen instaurado por D. Juan Carlos fue siempre bastante fanfarrón. Durante los años 80 y 90 del pasado siglo y el principio del siglo XXI, a Extremadura llegó dinero ‘a espuertas’, principalmente de la UE, dinero que fue dilapidado y malgastado en la mayoría de ocasiones.

Los gobiernos de la Junta de Extremadura se comportaron como nuevos ricos y, en lugar de crear infraestructuras que posibilitaran la creación de riqueza y empleo, se dedicaron a construir obras faraónicas, como por ejemplo los palacios de congresos -carísimos e infrautilizados por falta de actividades- o las hospederías que, excepto raras y honrosas excepciones, se han pasado más tiempo cerradas que abiertas.

Investidura de Rodriguez Ibarra como Presidente de la Junta de Extremadura

El 'ibarrismo' creó una red clientelar que aún existe y donde miles de familias 'más socialistas que Largo Caballero', controlan -especialmente en las zonas rurales- todos los resortes de 'lo público'"

También se dotó a muchos municipios -con alcalde socialista preferentemente- de instalaciones, como polideportivos, piscinas, casas de cultura, etc., que, aún siendo necesarias en algunos casos, no podían ser utilizadas por la falta de presupuesto de los propios ayuntamientos.

Hoy nos encontramos con piscinas sin agua, con polideportivos sin actividad donde sólo crece la hierba y con casas de cultura que se utilizan de almacén municipal o de cualquier otra cosa que nada tiene que ver con su finalidad original. Estas obras, además, estaban tan infladas presupuestariamente, que salía el metro cuadrado construido más caro que en Oxford Street.

Una de las mayores fanfarronadas del ‘rompedor de cristales’ fue gastarse más de 10.000 millones de pesetas -o más de 60 millones de euros, como quieran- en dotar de ordenadores a todos los centros de enseñanza secundaria de la Comunidad (2003). Un ordenador para cada dos alumnos, record mundial cuando la media europea estaba a 1,3 por cada diez.

Esto, que aparentemente se puede considerar todo un éxito, fue un gran fiasco y hoy no queda nada de aquella mega inversión. Además hubo que cambiar el mobiliario de todas las aulas e instalar miles de regletas para camuflar el cableado correspondiente, lo que supuso otro montón de millones añadidos. Los ordenadores nunca llegaron a funcionar para la finalidad que se buscaba pues, el mantenimiento era imposible, el profesorado, a pesar de los cursos intensivos de ‘Linex’ –el Linux extremeño-, no contaba con herramientas docentes adecuadas y los alumnos se pasaban el rato jugando a video juegos cuando no arrancando y cambiando de lugar las letras del teclado. Todo un despropósito.

Rodríguez Ibarra y Pedro Sánchez

Eso sí, conseguimos salir en todos los medios de comunicación como ‘la comunidad más informatizada del mundo’. La petulancia y la ostentación bien valían ese dispendio. Al cabo de unos pocos años hubo que retirar y tirar a la basura los cerca de 45.000 ordenadores, arrancar el cableado y modificar el mobiliario lo que supuso otro millonario desembolso. ¿No hubiera sido mejor dotar a los centros de aulas de informática en función de su ratio y de técnicos de mantenimiento?, claro que eso no hubiera dado titulares tan jugosos.

Naturalmente que hubo mejoras durante los gobiernos de este ‘insigne’ estadista. Las carreteras de la comunidad mejoraron sensiblemente y hasta se construyeron dos autovías autonómicas que están prestando un gran servicio. También se dotaron a muchos municipios de nuevas conducciones de agua, plantas potabilizadoras y depuradoras, aunque en algunos casos no han funcionado por falta de recursos municipales.

Mientras mejorábamos sensiblemente en carreteras, nuestro ferrocarril iba languideciendo y se suprimían líneas y servicios hasta llegar a la indigencia actual. Pasamos en pocos años de estar comunicados por tren con los cuatro puntos cardinales a prácticamente no estarlo con ninguno. Se suprimió la línea Plasencia-Astorga, desaparecieron los trenes que nos comunicaban con Portugal y la comunicación con el sur y con el este es un auténtico carajal. Por el ferrocarril, el Sr. Ibarra no rompió ningún cristal, más bien ayudo a romperlos.

En algo más de 1.000 palabras es difícil resumir el ‘efecto Ibarra’ en esta tierra, pero a pesar de todos los que le siguen rindiendo pleitesía y riéndole sus ocurrencias, la triste realidad es que Extremadura desaprovechó un momento histórico para haber levantado el vuelo y dejar de ser el furgón de cola de España y de la Unión Europea. El socialismo fanfarrón y clientelista sigue, pero ahora con muchos menos medios que derrochar y así nos luce el peluquín.

Ahora que me acuerdo, todo esto venía por esa nueva ocurrencia de D. Juan Carlos referente a que sean las bases del PSOE las que opinen y decidan sobre el presunto indulto a los golpistas de la barretina. Supongo que el Sr. Rodríguez Ibarra se refiere a que opinen los mismos que votaron como Secretario General al narcisista Sánchez, pues estamos ‘apañaos’… De vez en cuando nuestro reverendísimo expresidente sale a los medios para recordarnos su existencia y soltarnos alguna genial idea como esta.

‘Sic transit gloria’, Sr. Ibarra, usted el único cristal que rompió fue el del futuro de Extremadura; pero, tranquilo que ‘su delfín’ lo está haciendo bueno.

Damián Beneyto

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