Comunismo y fascismo, tal para cual | Damián Beneyto

Comunismo y fascismo, tal para cual | Damián Beneyto

Comunismo y fascismo, tal para cual | Damián Beneyto

Comunismo y fascismo, tal para cual

DAMIÁN BENEYTO

El 19 de diciembre de 2019, el Parlamento Europeo aprobó una resolución que equiparaba el comunismo y el nazismo. La resolución aprobada sentencia que “mientras que los crímenes del régimen nazi fueron evaluados y castigados gracias a los juicios de Núremberg, sigue existiendo la necesidad urgente de sensibilizar sobre los crímenes perpetrados por el estalinismo y otras dictaduras, evaluarlos moral y jurídicamente, y llevar a cabo investigaciones judiciales sobre ellos”.

Ya en el 2006, el Consejo de Europa, en su resolución 1481/2006, había condenado los crímenes de los regímenes comunistas totalitarios, equiparando el comunismo y los estados comunistas con el fascismo y el nacional-socialismo, por sus similitudes en los crímenes contra la humanidad, la ideología del odio y la tiranía de sus gobiernos.

Comunismo y fascismo se instalan en las democracias disfrazadas de populismo, aprovechando las libertades, las garantías jurídicas y la candidez e incultura del pueblo soberano"

Estas resoluciones no han sido muy aireadas por los medios de comunicación, al menos en nuestro país, y no es de extrañar teniendo en cuenta que la mayoría están dirigidos, y/o convenientemente subvencionados, por una izquierda que nunca ha sido capaz de levantar sus alfombras y sacar toda la basura totalitaria que ha escondido durante décadas.

Mientras la derecha en España siempre ha estado estigmatizada y tildada de fascista a pesar de su claro compromiso con la democracia y el estado de derecho, la izquierda ha presumido de demócrata y progresista aún siendo -si exceptuamos el periodo ‘felipista’- la siniestra europea más rancia y filo comunista.

Damián Beneyto; Regionalismo extremeños; Asamblea de Extremadura; Visioncoach;

Damián Beneyto Pita es natural de Carcaixent (Valencia), pero extremeño y residente en Plasencia desde 1977.  Profesor de Enseñanza Secundaria. Fue Director del Centro de Artes Escénicas y de la Música, CEMART, entre 2007 y 2011. Director también de la Escuela Superior de Arte Dramático de Extremadura entre 2007 y 2010, Diputado en la Asamblea de Extremadura por el Partido Regionalista Extremeño, PREX, entre 2011 y 2015.

Ya desde la II República, la izquierda patria le ganó la partida mediática a la derecha y partidos como la CEDA, que nunca tuvieron nada que ver con el fascismo, fueron difamados y señalados precisamente por los que quisieron convertir a España en una república estalinista totalitaria. Algo parecido a lo que está ocurriendo en la actualidad.

Hoy llamamos ‘fascistas’ o ‘fachas’ a todo lo que se mueve. Los ciudadanos, que en su mayoría desconocen lo que es el fascismo -tampoco lo que es el comunismo-, fruto de la inmersión en la cultura popular de este término, lo utilizan para catalogar a todos los que no piensan como ellos. También, buscando la corrección política, hay mucha gente de derechas que utiliza estos términos demostrando así su analfabetismo político.

Curiosamente la mayoría de los que utilizan los términos ‘fascista’ y ‘comunista’ no han leído nunca a Marx o a Engels y seguramente tampoco saben quién era Giovanni Gentile filósofo y padre intelectual del fascismo.

Fascismo y comunismo no son términos tan antagónicos como a algunos les gustaría: ambas teorías políticas, al igual que el nazismo, nacen del socialismo; es decir, proceden de la izquierda. Decía el eminente sociólogo italiano Luigi Sturzo que el fascismo era ‘comunismo negro’ y el comunismo ‘fascismo rojo’ y el historiador polaco Richard Pipes que el comunismo y el fascismo eran ‘herejías del socialismo’. El paralelismo entre la Alemania de Hitler y la Rusia de Stalin es más que evidente hasta en los genocidios.

El holocausto de los nazis
El holocausto de los comunistas en sus gulag

Las dos ideologías políticas se basan en eliminar las libertades individuales y en hacer al estado dueño de los individuos. El pensamiento único es otra de sus características así como la utilización de la violencia contra los disidentes, llegando incluso al asesinato como arma disuasoria. Naturalmente, sólo existe un partido único, todos los medios de comunicación son del estado con su censura correspondiente y los centros de producción primordiales también. Ambos sistemas tienen una clase dirigente que vive muy por encima de las posibilidades del resto de la población, a la que tienen anestesiada o subyugada. Los intelectuales no adeptos se convierten en enemigos del pueblo y hay que silenciarlos por las buenas o por las malas.

El comunismo y fascismo se instalan en los países democráticos disfrazados de populismo y, aprovechándose de las libertades y garantías jurídicas, medran contra la democracia e intentan llegar al gobierno aprovechándose de la candidez e incultura política del pueblo soberano.

En España, quizás como mecanismo de defensa del rojerío patrio, se utiliza con bastante alegría el término ‘fascista’ o ‘facha’ para señalar a los que se sienten españoles en España, pertenecen a partidos políticos de centro-derecha o son católicos, por ejemplo. Sin embargo últimamente y de manera interesada también se utiliza para tildar a los violentos, a los terroristas callejeros, a los que no respetan la propiedad privada y a los que defienden la injuria y la difamación como libertad de expresión. Lo que no deja de ser un contrasentido ya que, quién moviliza a esa escoria no es más que el comunismo disfrazado de populismo antisistema.

Estos bandoleros mierdosos que se dedican a realizar actos vandálicos, a robar y a agredir en nombre de unos golfos parásitos, no merecen ser tildados de 'fachas'; en todo caso que los tilden de 'rojos', que les pega más"

Disturbios en Barcelona por los comunistas e izquierda radical

Esos trabucaires de baja estofa, esos bandoleros mierdosos que se dedican a realizar actos vandálicos, a robar y agredir en nombre de unos golfos parásitos, no merecen ser tildados de ‘fachas’, en todo caso que los tilden de ‘rojos’, ‘rojelios’ o ‘rojetes’ que les pega más, ¡dónde va a parar!

Hay que tener cuidado con las perversiones que se hacen del lenguaje y que tan buen resultado mediático le da al socialcomunismo gracias, entre otras razones, a una derecha que siempre ha estado bastante acomplejada.

Sentirse español, identificarse con los símbolos del estado, apoyar la unidad de España, ser demócrata y liberal, defender las libertades individuales y el estado de derecho no es para esconderse y menos para avergonzarse, aunque algún inculto te llame ‘facha. ‘Facha’, utilizado en este contexto, es casi en un título nobiliario,  es como tener pedigrí… Si no te llaman facha alguna vez en este país es que no eres nadie.

Damián Beneyto

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Los gafes | Damián Beneyto

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Los gafes | Damián Beneyto

Los gafes

DAMIÁN BENEYTO

En 1959 se estrenaba una deliciosa película titulada ‘El gafe’ –que les recomiendo- dirigida por Pedro Luis Ramírez sobre un guión de Vicente Escrivá. Los protagonistas eran dos magníficos actores, José Luis Ozores y Antonio Garisa, y como el título indica, trata en clave de humor del ‘mal fario’ que tienen algunos y el provecho que se les puede sacar a esos aguafiestas. Un don que no se sabe muy bien si es hereditario o adquirido por algún maleficio. El gafe transmite la mala suerte a alguien o a algo, pero también como veremos, puede padecerla.

Los gafes han existido siempre, como también las personas gafadas; pero es en el ámbito de la política donde, por su transcendencia, más se hacen notar. Dice un refrán castellano que ‘hay quien nace con estrella y quien nace estrellado’ y en nuestro país de estrellados sabemos bastante.

A lo largo de la historia ha habido multitud de personajes que han sido gafes o han estado gafados"

Según los expertos en ‘gafancia’, hay cuatro tipos de cenizos: gafe, supergafe, sonatillo y manzanoide. Los más peligrosos son los dos últimos, con una diferencia; mientras el sonatillo reparte mala suerte a troche y moche, pero él no la padece, el manzanoide es más solidario y comparte las desdichas que provoca.

También podemos incluir entre los que provocan desgracias ajenas a los que practican de manera consciente o inconsciente el ‘mal de ojo’, es decir, a los que con una mirada son capaces de hacer la pascua al más pintado. En el caso del practicante consciente suele ser fruto de la envidia.

Damián Beneyto; Regionalismo extremeños; Asamblea de Extremadura; Visioncoach;

Damián Beneyto Pita es natural de Carcaixent (Valencia), pero extremeño y residente en Plasencia desde 1977.  Profesor de Enseñanza Secundaria. Fue Director del Centro de Artes Escénicas y de la Música, CEMART, entre 2007 y 2011. Director también de la Escuela Superior de Arte Dramático de Extremadura entre 2007 y 2010, Diputado en la Asamblea de Extremadura por el Partido Regionalista Extremeño, PREX, entre 2011 y 2015.

A lo largo de la historia ha habido multitud de personajes que han sido gafes o han estado gafados. José Luis Vila-San Juan en su entretenido libro ‘Reyes gafes y reyes gafados’ pone al descubierto a algunos monarcas a los que la ‘gafancia’ marco su vida y su reinado. Algunos españoles, como Dña. Blanca II de Navarra, D. Enrique IV de Castilla o D. Carlos II, último rey de la Casa de Austria. También, pero esta vez como gafado, incluye en el libro a D. Alfonso XIII, aunque en mi opinión es más bien un gafe del tipo manzanoide.

Ya en tiempos menos remotos sobresale un personaje de la política patria que formó parte del ‘clan de la tortilla’ del PSOE sevillano que tenía mal fario por arrobas; se trata de D. Luis Yáñez. Como Secretario de Estado de Cooperación Internacional logró hazañas tan portentosas como el hundimiento de la nao ‘Victoria’ al ser botada en Sevilla, uno de los símbolos de la Expo 92; el incendio y destrucción del Pabellón del Descubrimiento, dos meses antes de su inauguración, y el incendio y hundimiento de parte del ‘Duomo’ de Torino, en una visita que realizó el susodicho. Vamos, un artista de la ‘gafancia’ cercano al tipo manzanoide, pues sus sublimes cualidades cenizas malograron su carrera política.

Podcast CONTRAPUNTO de Visioncoach

Dicen algunos expertos en ‘gafancias’ que este don es posible heredarlo y en el caso del PSOE, el partido más gafe de la historia de España, el Sr. Yáñez le debió pasar los efluvios al más grande gafe sonatillo conocido; me estoy refiriendo al Sr. Rodríguez Zapatero.

Nuestro expresidente, en lo que a la ‘gafancia’ se refiere, es un prodigio tanto a nivel nacional como internacional. Entre sus logros está la presentación de la Candidatura de Madrid 2012, que acabó con las posibilidades olímpicas de la capital de España; el hundimiento de la Bolsa de Madrid tras su visita en abril de 2007, y donde también las acciones del Santander bajaron inexplicablemente un 3,2% tras otra visita en septiembre de ese. mismo año; España perdió, también en 2007, la final del Campeonato de Europa de Baloncesto de un punto con su presencia en el palco; se hundió parte del trazado del AVE de Barcelona pocos días después de ser inaugurado por él.

El gafé, Damián Beneyto

A nivel internacional, quién no recuerda cuando al final de la campaña electoral norteamericana de 2004 apoyó a John Kerry, claro favorito hasta ese momento, ganando inexplicablemente George W. Busch; o cuando participó en la campaña electoral francesa de 2007 apoyando a la gran favorita, Ségoléne Royal, pero ganando las elecciones el Sr. Sarkozy. Ya como expresidente, allá donde va la lía, y si no que se lo pregunten a los pobres venezolanos. Su apoyo al sátrapa Maduro ha llevado a Venezuela a la más absoluta miseria y desolación.

En el centro-derecha patrio lo que acaban de descubrir es que los cenizos son los edificios; 'lo de Bárcenas', 'la gürtel' y demás francachelas se deben al habitáculo"

Nuestro actual presidente también apunta maneras de gafe sonatillo, y si no recuerden cuando fue a apoyar a la Sra. Clinton. Nada se les resiste a estos ‘supercenizos’; ni las encuestas favorables a sus víctimas, ni las meteduras de pata de sus rivales; son infalibles. Seguramente el Sr. Trump nunca será consciente del gran servicio que le prestó el actual Secretario General del PSOE ni Dña. Hillary tampoco sabrá que ha sido víctima de los efluvios calamitosos del apolíneo y peripatético D. Pedro.

Pero en lo que el Sr. Sánchez lo está bordando es en la política patria. Desde su ascenso a la presidencia, en este país no pueden pasar más desgracias. No digo yo que su ‘gafancia’ tenga que ver con la pandemia, pero que hayamos sido los campeones del mundo en muertos ‘per cápita’ es bastante sospechoso. En cuanto a la situación económica tampoco hay que echarle toda la culpa, pero da que pensar que seamos el país de la Unión Europea con peores perspectivas económicas a pesar de que todos han sufrido y siguen sufriendo los efectos del Covid-19.

En lo que al secesionismo autóctono se refiere, hay que ver como florece y engorda, ahí están los resultados catalanes, y no les digo nada del gobierno que ha formado con lo más granado del comunismo hispano que ya hasta han conseguido declarar ‘non gratos’ para la salud pública al aceite de oliva y al jamón ibérico.

Por tener, ya tenemos hasta terremotos, que han llegado a afectar a la misma Alhambra; y nevadas, que no se veían desde los tiempos de ‘maricastaña’. Como buen sonatillo, él sigue más ancho que pancho; es más, prospera adecuadamente mientras a sus socios del ‘frente popular’ se les ve cada vez más escuálidos, alicaídos y meando fuera de tiesto. Su ultima ‘cenizada’ ha sido conseguir sacar a la calle a lo peor de cada casa ‘a liarla parda’ y a cargarse lo poco que les va quedando a los sufridos autónomos.

Desde el ascenso a la presidencia de Pedro Sánchez, en este país no pueden pasarnos más desgracias"

Ustedes se preguntarán si no hay ‘gafes’ de derechas y, seguramente los habrá. Pero en el centro-derecha patrio lo que acaban de descubrir es que los cenizos son los edificios; vamos que ‘lo del tal Bárcenas’, la ‘Gürtel’ y demás francachelas con más ruido que nueces, se deben al habitáculo; y como dice D. Antonio Burgos, “tener la sede nacional en el número 13 de la calle Génova, es para haberse ‘matao’”.

Lo raro es que los Sres. Aznar y Rajoy no se percataran de tan funesta circunstancia y no solicitaran al alcalde de Madrid un cambio numérico al edificio en cuestión.

Reyes gafes y reyes gafados
Disponible en:

Para terminar mi parrafada les voy a contar un chascarrillo que pasa por verídico y que ocurrió allá por los años sesenta en un lugar de Extremadura de cuyo nombre no logro acordarme. Cuentan que el cura de un pueblo acostumbraba a jugar una partida de dominó todos los días con otros parroquianos y que a su lado tenía la costumbre de sentarse a observar el evento un lugareño con bastante mala pata. El pobre clérigo no ganaba una partida ni por equivocación e, interpelado por el mirón de que si creía en los gafes, le respondió, alzando los ojos al cielo, ‘¡más que en Dios hijo, más que en Dios!’  Pues eso, haberlos, ‘haylos’…

Damián Beneyto

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‘Nación de naciones’ | Damián Beneyto

‘Nación de naciones’ | Damián Beneyto

‘Nación de naciones’ | Damián Beneyto

'Nación de naciones'

DAMIÁN BENEYTO

“Tú eres, oh, España, sagrada y madre siempre feliz de príncipes y de pueblos, la más hermosa de todas las tierras que se extiende de Occidente hasta la India. Tú, por derecho, eres ahora la reina de todas las provincias, de quién recibes prestadas sus luces no sólo el ocaso, sino también el Oriente. Tú eres el honor y el ornamento del orbe y la más ilustre porción de la tierra, en tu suelo campea alegre y florece con exuberancia la fecundidad del pueblo godo

San Isidoro de Sevilla – año 626

Con esta cita de “De laude Spaniae” (Alabanza de España) de San Isidoro de Sevilla comienza el interesantísimo libro de D. José Soto Chica titulado “Los Visigodos” y que les recomiendo, pues no sólo describe con precisión la caída del Imperio Romano sino que además, detalla y documenta la conversión de la Hispania romana en una entidad independiente allá por el siglo VII a la que los godos denominaros Spania y que ocupaba toda la península ibérica.

Apenas si queda una semana para las elecciones en el antiguo principado de Cataluña, elecciones que desde hace unos años generan una gran expectación en el resto de España. El afán secesionista de parte del pueblo catalán, nuevamente marcará unos comicios cuyo resultado tendrá mucho que ver en el devenir de esta Comunidad y del resto del Estado.

Los catalanes van a votar si quieren o no quieren pertenecer a una nación que ya apuntaba maneras allá por el siglo VII de nuestra era"

Damián Beneyto; Regionalismo extremeños; Asamblea de Extremadura; Visioncoach;

Damián Beneyto Pita es natural de Carcaixent (Valencia), pero extremeño y residente en Plasencia desde 1977.  Profesor de Enseñanza Secundaria. Fue Director del Centro de Artes Escénicas y de la Música, CEMART, entre 2007 y 2011. Director también de la Escuela Superior de Arte Dramático de Extremadura entre 2007 y 2010, Diputado en la Asamblea de Extremadura por el Partido Regionalista Extremeño, PREX, entre 2011 y 2015.

En Cataluña no se va a votar, al menos en primera instancia, cómo quieren los catalanes que sea su sanidad, su educación, su economía o su política fiscal. Los catalanes van a votar en primera instancia si quieren o no quieren pertenecer a una nación que ya apuntaba maneras allá por el siglo VII de nuestra era y a la que Cataluña siempre perteneció de una forma u otra. Van a ser unas elecciones “fraudulentas” que, como otras anteriores, no van a cumplir la finalidad que la Constitución las otorga.

El secesionismo en España es decimonónico a pesar de algún escarceo que otro durante el siglo XVII, más fruto de la malinterpretación interesada de la historia que de la intencionalidad de los hechos acaecidos. Convertir, por ejemplo, la  Guerra de Sucesión en una guerra de “secesión” es una de tantas gilipolluás inventadas por embaucadores que sólo perseguían y persiguen incrementar su peculio y su prestigio a costa de la ignorancia de unos pobres payeses de remensa.

Como les decía, es a partir del siglo XIX cuando comienza el secesionismo en España, especialmente en las Vascongadas (hoy País Vasco) y en Cataluña. En el secesionismo vasco -que fue más vizcaíno que otra cosa- tuvo mucho que ver el carlismo, que nunca admitió su derrota después de tres guerras civiles y que prendió ideológicamente sobre todo en la burguesía rural vasca.

Podcast CONTRAPUNTO de Visioncoach

El padre del nacionalismo vasco fue un tal Sabino Arana –una piedra con boina según Alfonso Ussía-. El tal Sabino era descendiente de una familia carlista y bastante desequilibrado, según se desprende de su obra literaria. Sus mensajes son racistas y machistas, considera al resto de los españoles, vascos incluidos si no tenían al menos 10 apellidos autóctonos, como seres inferiores a los que llama ‘maquetos’ y los tilda de afeminados, sucios, incivilizados y violentos. A las mujeres las pone a caldo y para muestra este botón: “La mujer es vana, es superficial, es egoísta, tiene en sumo grado todas las debilidades propias de la naturaleza humana. (…) Es inferior al hombre en cabeza y en corazón. (…) ¿Qué sería de la mujer si el hombre no la amara? Bestia de carga, e instrumento de su bestial pasión: nada más“.

Tanto vascos como catalanes solo han perseguido chupar del bote del resto de los españoles; se trata de esquilmar a aquellos a quienes odian y desprecian"

La España rota que quieren los secesionistas vascos y catalanes; Damián Beneyto;

Este es pues el germen del secesionismo vasco, así que no es de extrañar que una escisión del mismo, alentado por el resto de la caterva, acabara pegando tiros y poniendo bombas a diestro y siniestro y que aún hoy se mantenga el germen terrorista en Bildu.

Los catalanes también comenzaron sus peripecias independentistas en la segunda  mitad del siglo XIX, a pesar de su empeño por defender que ya eran una nación cuando los cromañones y neandertales poblaban el mundo. El racismo también está presente en sus fundadores, así Pompeu Gener uno de los padres del nacionalismo catalán escribió: “«Creemos que nuestro pueblo es de una raza superior a la de la mayoría de los que forman España. Sabemos por la ciencia que somos arios». Otro ‘ilustre nacionalista’, Josep Genovés Moles, dejo esta otra perla escrita: «Ningún catalán ni ninguna catalana dignos de tal nombre admitirán unión matrimonial con individuo español o hijo de españoles».

Sin embargo, detrás de estas razones “existencialistas”, tanto vascos como catalanes sólo han perseguido, como ya expuse en mi artículo ‘¿Quién roba a quién?’, chupar del bote del resto de los españoles. Es el nacionalismo del ‘dómine Cabra’, de los ‘Supertacañones del 1-2-3’; se trata de esquilmar a aquellos que odian y desprecian aduciendo razones históricas inventadas o manipuladas de forma chapucera.

Otro de los logros del separatismo en nuestro país ha sido tener como aliados a los partidos de izquierda, desde el PSOE hasta el PCE, hoy Podemos, y demás bandas siniestras.

Los Visigodos, de José Soto
Disponible en:

Ni las lenguas ni las costumbres autóctonas pueden separar lo que a través de los siglos ha unido la sangre"

En los últimos años hay que agradecer al socialismo patrio su labor en pro del fomento del secesionismo. El sonatillo Zapatero, con su ‘estatut’ tan inconstitucional como la bandera republicana, y el tal Sánchez, con su ‘nación de naciones’, una de las mayores estupideces, boberías y necedades dichas por un político en la historia de España, han dado alas a los hijos putativos de los Arana y los Pompeu; y, si a esto le añadimos la prodigalidad con que los gobiernos socialistas han regado la causa secesionista con miles de millones de euros en detrimento del resto de España, no es de extrañar que el día de San Valentín vuelvan a cortar orejas y rabo las huestes de Puigdemont y del ‘agraciado’ Junqueras.

La Hispania romana, la Spania visigótica y la España de los Reyes Católicos no fueron nunca ‘una nación de naciones’ fue la patria común de hombres y mujeres a los que les une, mal que les pese a algunos, más de lo que les separa.

Si hubo momentos en nuestra historia -durante la Reconquista- en que por intereses políticos se rompió la unidad administrativa, nunca se rompió la complicidad del pueblo soberano. El mestizaje es total y absoluto, ni la lengua, ni las costumbres autóctonas pueden separar lo que a través de los siglos ha unido la sangre.

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Buenismo | Damián Beneyto

Buenismo | Damián Beneyto

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Buenismo

DAMIÁN BENEYTO

“A veces la gente no quiere escuchar la verdad porque no quiere que sus ilusiones se vean destruidas

Friedrich Nietzsche

El término buenismo es relativamente joven pero se ha extendido rápidamente, especialmente cuando se refiere a la acción política. Según la RAE, hace referencia a quien, ante los conflictos, actúa rebajando su gravedad, cediendo o siendo excesivamente tolerante. 

Ser buenista, osea practicar el buenismo, está de moda especialmente entre nuestros políticos. Es como una religión que ha calado en una sociedad que cada vez es más ingenua, haciendo de la bondad una estrategia que tiene como único objeto ganarse el reconocimiento de los demás. 

Ser buenista es ser políticamente correcto, cumplir el dictado del sistema; lo de menos es el orden moral que fundamenta la vida de las personas"

Ser buenista es ser políticamente correcto, cumplir el dictado del sistema; lo de menos es el orden moral que fundamenta la vida de las personas. Opina el escritor Humberto Pérez-Tomé que el buenismo ‘es una de las enfermedades modernas del alma, un sustituto barato meramente humano que se desliga de un bien superior que es Dios’. 

El individuo buenista necesita demostrar que está por encima del bien y del mal, está absolutamente pagado de sí mismo y no se besa porque no se alcanza. Necesita el aplauso, el homenaje y la pleitesía de sus congéneres a cualquier precio. Es absolutamente egocéntrico y se cree que es el único consciente de los sufrimientos del mundo. 

Damián Beneyto; Regionalismo extremeños; Asamblea de Extremadura; Visioncoach;

Damián Beneyto Pita es natural de Carcaixent (Valencia), pero extremeño y residente en Plasencia desde 1977.  Profesor de Enseñanza Secundaria. Fue Director del Centro de Artes Escénicas y de la Música, CEMART, entre 2007 y 2011. Director también de la Escuela Superior de Arte Dramático de Extremadura entre 2007 y 2010, Diputado en la Asamblea de Extremadura por el Partido Regionalista Extremeño, PREX, entre 2011 y 2015.

Dice la psicóloga Lorenlay Fraile que hay que diferenciar ‘entre personas buenas, demasiado buenas y buenistas’, siendo esta última la que más hostilidad esconde detrás de su aparente incondicionalidad. El buenista lleva siempre una especie de disfraz para que desde fuera se perciba que es una persona abnegada, generosa, de amplia sonrisa y gran amabilidad. Sin embargo, debajo del disfraz se esconde una necesidad desmesurada de agradar, de que se les quiera y se les reconozca a cualquier precio.

En España el término buenismo se extendió para referirse a las políticas blandas de la izquierda, especialmente con la aparición en la vida pública patria del sonatillo Zapatero. Su ‘alianza de civilizaciones’ no era más que una justificación sui géneris del terrorismo islámico y de la inmigración descontrolada, mientras mostraba una innegable inquina hacia la cultura occidental, es decir, hacia su propia cultura. El buenista puro y duro justifica que en una religión como la islámica, se denigre a la mujer, se asesine a los homosexuales y se justifique el terrorismo mientras, denigra al cristianismo y todo lo que ha aportado a la cultura de occidente. 

En lo que a la emigración descontrolada se refiere, el buenista la apoya y la justifica aparentando una compasión y una caridad de cara a la galería, mientras que, después de realizar el paripé correspondiente, deja que sus consecuencias las resuelvan entidades sin ánimo de lucro casi siempre católicas. Naturalmente defienden que los emigrantes impongan sus costumbres en los países donde se aposentan e incluso llegan a prohibir actividades culturales y recreativas autóctonas para no ‘ofender’ a los ‘huéspedes’. 

La 'alianza de civilizaciones' no era más que una justificación 'sui generis' del terrorismo islámico y de la inmigración descontrolada, mientras mostraba una innegable inquina hacia la cultura occidental"

Los buenistas allí; Buenismo, por Damian Beneyto

Otro signo de buenismo es el de juzgar la historia de occidente en general y la de España en particular partiendo de los principios éticos actuales -algunos más que discutibles-, lo que no deja de ser bastante absurdo y maniqueo. Así, las agresiones que sufrimos los hispanos desde que el mundo es mundo no sólo no se condenan sino que también, dado el caso, se justifican, mientras el descubrimiento de América y su conquista, por ejemplo, se considera un acto genocida cuando, teniendo en cuenta su momento histórico, la Corona de España dio un ejemplo al mundo de benevolencia, buen gobierno y respeto étnico. Hacer creer que los musulmanes en la conquista de España allá por el 711 respetaron a judíos y cristianos es una milonga vendida por el buenismo patrio para poner en tela de juicio el legítimo derecho a la Reconquista. 

En los momentos de crisis suelen aumentar el número de buenistas. Aparecen, no para contribuir a solucionar problemas, sino para hacerse notar y buscar el aplauso de los atribulados ciudadanos. Entonan una especie de mea culpa y piden ser ‘flagelados’ por disponer de medios que otros no tienen y, de paso, exponer al escarnio público a los que están en su misma situación pero que no están dispuestos al ‘flagelo’. Estos personajes saben que no van a prescindir de nada, que todo es un brindis al sol; pero ante la ingenua opinión pública quedan como paradigmas de bondad y de compasión.

El animalismo es otro santo y seña del buenismo. Se trata, por lo visto, de defender que los derechos de los animales deben ser los mismos que los del ser humano, lo que nos lleva a situaciones tan absurdas y ridículas como que haya salas de cine para animales o se denuncie que las vacas, ovejas o cabras son violadas entre otras gilipolluás.

Hoy en día, el buenismo en nuestros políticos está llegando a niveles excelsos. Cualquier político que se precie intentará llegar al corazoncito del respetable con mensajes llenos de arrumacos, cucamonas y zalamerías. Su preocupación por los menesterosos llegará a ser empalagosa, aunque más falsa que un duro sevillano. El cambio climático como bandera será también un recurso para enternecer al personal, aunque al sujeto en cuestión le importe la capa de ozono y los casquetes polares un bledo. Se defenderá a capa y espada el feminismo y la homosexualidad, no por creer en la igualdad y en el respeto a la libertad sexual, sino porque es lo que toca, aunque traten a su ‘santa’ como a un felpudo o llamen maricón a su compañero de escaño. 

Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura y 'buenista', por Damián Beneyto

El periodista Bruno Ebner hace un interesante paralelismo entre buenismo y progresía, y asevera que lo más normal es ser buenista y progre a la vez. El autodenominado progresista es siempre de izquierdas al igual que la mayoría de los buenistas. Son admiradores, por ejemplo, de la Cuba castrista y defienden aquella dictadura, pero ninguno se va a vivir allí. El progre-buenista aborrece el capitalismo, pero vive en países capitalistas. El progre-buenista vive en ‘casoplones’, disfruta de ingresos muy por encima de la media y consume productos de alto standing, pero anima a los okupas a quedarse con las casas de los demás y a los antisistemas a destruir el país en donde viven. 

Está por la unidad de España, pero no dice ni pio cuando su partido cede ante el secesionismo; esta contra el terrorismo, pero salvo alguna 'arcada de salón', traga cuando su partido pacta con los pro-etarras de Bildu"

La mayoría de nuestros políticos tienen algo de buenistas, pero donde el buenismo alcanza cimas nunca coronadas es en el social-comunismo patrio. El ‘postureo’ de esta pléyade de progres es sublime y a la vez patético. Buscan el reconocimiento, el aplauso, el elogio y la alabanza como el comer, pero además están convencidos que tienen una misión divina, que son imprescindibles, que son los únicos capaces de resolver los problemas de los pobres mortales. Se han divinizado.

Un ejemplo de estos mesiánicos personajes es nuestro presidente autonómico. Don Guillermo es el buenismo por antonomasia; lleva años vendiendo burras cojas a los extremeños como si fueran alazanes, sin que muchos se percaten que detrás de ese aparente discurso seráfico y bondadoso y de ese simulado interés por los más desfavorecidos sólo hay ‘postureo’.

Nuestro presidente se ha dedicado, el tiempo que ha estado gobernando, a mantener el nivel de miseria necesario para garantizarse el ser apoyado. Ha hecho de la limosna en modo de subsidio, subvención o contribución su gran arma electoral y su única aportación. Extremadura sigue siendo el furgón de cola en lo económico, en lo sanitario, en lo educativo, en la creación de empleo, en la creación de riqueza, etc., pero, a pesar de ello, gran parte del pueblo soberano le sigue dando su confianza porque para ellos, es buena persona... 

Además, pasa por tolerante a pesar de su sectarismo exacerbado y, como ha demostrado, su feminismo acaba cuando alguna mujer le intenta quitar el sillón. Está por la unidad de España, pero no dice ni pio cuando su partido cede ante el secesionismo. Está contra el terrorismo etarra, pero, salvo alguna arcada de salón que otra, traga cuando su partido pacta con los pro-etarras de EHBildu. Es el arquetipo del progre-buenismo de la izquierda profunda.

El buenismo se ha convertido en la nueva religión del siglo XXI. No es lo mismo ser bueno que buenista, como no lo es ser laico o laicista. Como dice nuestro sabio refranero español, “EL INFIERNO ESTÁ LLENO DE BUENAS INTENCIONES”.

Damián Beneyto 

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Zôon Politikon | Damián Beneyto

Zôon Politikon | Damián Beneyto

Zôon Politikon

DAMIÁN BENEYTO

“El bien es ciertamente deseable cuando interesa a un solo individuo; pero se reviste de un carácter más bello y más divino cuando interesa a un pueblo y a un estado entero”.

Aristóteles ‘Ética a Nicómaco’.

Aristóteles, que consideraba al hombre como un animal político, pensaba que la virtud, la justicia y la felicidad sólo podían alcanzarse socialmente, es decir, en relación con los demás, y definía la política como ‘la ética de la vida colectiva’. Para él, los temas de la ética y los temas de la política se interrelacionan de tal forma que constituyen un todo único; ética y política se abrazan siempre.

Creo que la vigencia de las ideas aristotélicas es, en el momento político actual, más que evidente; pero la relación entre ética y política apenas sí existe o al menos eso es lo que percibimos muchos ciudadanos.

Considerar hoy la acción política como 'un servicio público tendente a buscar la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos' resulta casi obsceno"

Otro pilar básico del estado democrático es la justicia, tan discutida y denostada en su aplicación, en sus órganos de funcionamiento y en sus determinaciones. Sin embargo, la justicia es una virtud cardinal, es decir, principal y fundamental; es la que asegura y consolida el orden en la sociedad, armonizando equitativamente los derechos y los deberes de todos los miembros de la comunidad y, por lo tanto, debe ser objeto de análisis político y de propuestas encaminadas a devolverle su prestigio y especialmente la confianza de los ciudadanos.

Damián Beneyto; Regionalismo extremeños; Asamblea de Extremadura; Visioncoach;

Damián Beneyto Pita es natural de Carcaixent (Valencia), pero extremeño y residente en Plasencia desde 1977.  Profesor de Enseñanza Secundaria. Fue Director del Centro de Artes Escénicas y de la Música, CEMART, entre 2007 y 2011. Director también de la Escuela Superior de Arte Dramático de Extremadura entre 2007 y 2010, Diputado en la Asamblea de Extremadura por el Partido Regionalista Extremeño, PREX, entre 2011 y 2015.

Sin embargo, aunque ya he expresado mi convencimiento de la vigencia del mensaje aristotélico, la política y la ética ya no se ‘abrazan’, más bien se repelen. Considerar hoy la acción política ‘como un servicio público tendente a buscar la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos’ resulta casi obsceno. A la política, excepto raras y honrosas excepciones, se llega por intereses crematísticos, de poder o por ambas cosas.

En España, además, al contrario que en otros países, el pueblo soberano ha aceptado las mentiras del político de turno como algo irremediable. Mentir al ciudadano en nuestro país, excepto en casos muy concretos, no tiene coste político alguno; es más, se ha convertido en una herramienta imprescindible para hacer carrera política. Se miente tanto en lo personal como en lo profesional sin ningún pudor. Uno se puede inventar la vida y milagros suyos y de sus ancestros al igual que una carrera profesional exitosa plagiando o falsificando lo que haga falta.

Podcast CONTRAPUNTO de Visioncoach

Pero no queda la cosa ahí. La mentira es además el arma política más utilizada por nuestra ‘casta’ de gobernantes. Se promete al ciudadano lo divino y lo humano con tal de conseguir el voto sin ninguna intención de cumplirlo. Los programas electorales son en la mayoría de las ocasiones papel mojado -como decía mi ‘vecino’ de hemiciclo Pedro Escobar: ‘el papel lo aguanta todo’-. Pero lo más asombroso es que pueden decir una cosa y la contraria sin que el indígena se dé por aludido. Indudablemente se ha institucionalizado el embuste en la política patria.

La capacidad del votante de creerse las mentiras;

No sería objetivo si no dijera que todos mienten, aunque hay que reconocer que la izquierda lo hace mucho mejor o, por lo menos, con más desparpajo. A los mentirosos de derechas se les nota mucho, se les ve el plumero y, al verse descubiertos, se derrumban con bastante facilidad; sin embargo, los troleros de izquierda son muchos más osados y mantienen el embuste contra viento y marea, aunque se esté evidenciando claramente que mienten como bellacos.

El ciudadanos, fruto quizás de la ignorancia y de la manipulación que ejercen los medios de comunicación, se ha convertido en un ser dispuesto a perder su libertad y su dignidad "

En la actualidad quizás estemos pasando por uno de los momentos de nuestra historia en la que nuestros políticos mienten más y no sé si mejor. Lo que está claro es que nunca un pueblo estuvo tan dispuesto a tragarse los embustes de nuestros prebostes como ahora, y no sólo a tragárselos, sino además a disculparlos y a hacerlos suyos.

Algunos conciudadanos parecen que han hecho una especie de ‘acto de fe’ que les hace aceptar por bueno todo lo que emana del ‘frente popular’ que nos gobierna.

En un periodo de nuestra historia tan complicado como el que vivimos, y quizás por ello, hemos aceptado que nos engañen ante la necesidad de escuchar lo que queremos oír, aunque ello nos pueda llevar al desastre más absoluto. Si además, a esto le añadimos que tenemos una justicia titubeante y con una dependencia más que sospechosa del poder ejecutivo, el resultado no puede ser más preocupante.  

La política como virtud que Aristóteles preconizaba poco tiene que ver con el recital de ignominia, infamia y deshonor de la que están haciendo gala aquellos a los que hemos confiado regir nuestros destinos. Aunque más grave es que el ciudadano, fruto quizás de la ignorancia y de la manipulación que ejercen los medios de comunicación, se haya convertido en un ser que está dispuesto a perder su libertad y su dignidad creyendo que un atajo de populistas y demagogos le va a solucionar su ‘modus vivendi’.

Como dijo D. Quijote:

“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre, por la libertad así como por la honra se puede y se debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venirle a los hombres”.  

Pues mucho me temo que en España el pueblo soberano no sólo está perdiendo la libertad sino que, además, tragándose las mentiras de esta banda que nos gobierna, también está perdiendo la honra.

Damián Beneyto

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República | Damián Beneyto

República | Damián Beneyto

República | Damián Beneyto

República

DAMIÁN BENEYTO

La palabra ‘república’ viene del latín ‘res publica‘, como casi todo el mundo sabe. Significa, y eso es menos sabido, cosa pública‘ o ‘el Estado‘, dependiendo del orden en que se escriba así: ‘publica res‘ se traduciría como ‘cosa pública’ y ‘res publica‘ como ‘el Estado’.

Fueron los romanos los que crearon las bases políticas y jurídicas de lo que llamamos un gobierno Republicano aunque desapareció con la llegada del Imperio, y eso que antes ya habían tenido sus ‘dictadorzuelos‘ como Mario, Sila, Pompeyo o el propio Julio Cesar.

A España el republicanismo no llega hasta la segunda mitad del siglo XIX, cuando la reina Isabel II es obligada a dejar la corona y salir corriendo en dirección a la republicana Francia"

Sin embargo, curiosamente, durante los siglos XVI, XVII y XVIII a los estados se les llamaba ‘repúblicas’ en general aunque fueran monarquías. A pesar de que los Estados Unidos nacieron como país independiente en forma de república en 1776, podemos decir que es con la revolución francesa (1789) cuando aparece la ‘república moderna’ como forma de gobierno, aunque los franceses también cayeron en el Imperio, esta vez de los ‘Napoleones’ (I, II y III) durante algunos periodos del  siglo XIX.

A España el republicanismo no llega hasta la segunda mitad del XIX cuando la reina Isabel II en 1868 es obligada a dejar la corona y a salir corriendo en dirección a la republicana Francia, entonces gobernada por Napoleón III, casado con la española Eugenia de Montijo.

Damián Beneyto; Regionalismo extremeños; Asamblea de Extremadura; Visioncoach;

Damián Beneyto Pita es natural de Carcaixent (Valencia), pero extremeño y residente en Plasencia desde 1977.  Profesor de Enseñanza Secundaria. Fue Director del Centro de Artes Escénicas y de la Música, CEMART, entre 2007 y 2011. Director también de la Escuela Superior de Arte Dramático de Extremadura entre 2007 y 2010, Diputado en la Asamblea de Extremadura por el Partido Regionalista Extremeño, PREX, entre 2011 y 2015.

La Constitución de 1869 declara, a pesar de los pesares, que España seguía siendo una monarquía y el parlamento, tras votación previa, ‘ficha’ a Don Amadeo de Saboya para que se convierta en el nuevo monarca. Amadeo I sólo duró un par de años y, en 1873, se le ‘despidió’ mientras comía en el ‘Café de Fornos’, sin darle casi tiempo a recoger a su familia y enseres para regresar a su Italia natal.

El 11 de febrero de 1873 las Cortes proclaman la I República como forma de gobierno. La duración de la misma fue de apenas once meses y en ese periodo tuvo nada menos que cuatro Presidentes (Estanislao Figueras, Francisco Pi y Margall, Nicolás Salmerón y Emilio Castelar).

Podcast CONTRAPUNTO de Visioncoach

Lo que iba a ser una República Federal se convirtió en un desmadre cantonalista que se extendió por gran parte del país, teniendo sus principales focos en Valencia, Murcia y Andalucía. Muchos pueblos y ciudades se declaraban independientes y algunos, como Cartagena, emitieron su propia moneda. En Valencia se adhirieron al Cantón 178 pueblos y se adoptó ‘la Marsellesa’ como himno. En Andalucía se proclamaron cantones en Sevilla, Cádiz, Málaga, Bailén, Andújar, Algeciras y varias poblaciones más. En Murcia, además de Cartagena, también Jumilla y la albaceteña Almansa se unieron al cantonalismo. La revolución cantonal también llego a algunos lugares de Toledo y Salamanca. En Extremadura se intentó constituir cantones en Hervás, Coria y Plasencia donde se publicó el periódico “El Cantón Extremeño”, dirigido por Don Evaristo Pinto Sánchez. Si catalanes y vascos no se movieron fue por la III guerra Carlista, no por falta de ganas.

El naufragio de la primera república; Damián Beneyto

Ante este generalizado despiporre, el gobierno emprendió la represión del movimiento cantonal, lo que podemos considerar como una especie de guerra civil entre los ‘cantonalistas’ y ‘el gobierno republicano’. Especialmente dura fue la toma de Cartagena, donde perecieron en el enfrentamiento más de 400 personas.

El golpe de estado del general Pavía y la posterior proclamación de la Restauración monárquica en Sagunto por el también general Martínez Campos, acabó con una República que no llegó a cumplir un año y de la que no aprendimos nada los españoles.

El nuevo experimento republicano llegaría en 1931, como consecuencia de unas elecciones municipales que curiosamente perdieron sus candidatos a nivel nacional, aunque bien es cierto que ganaron en la mayoría de las capitales de provincia.

Los partidos republicanos convirtieron estas elecciones en una especie de plebiscito a favor de la república y, como dijo el presidente del gobierno Aznar-Cabañas, “España se acostó monárquica y se levantó republicana”. El Rey Alfonso XIII se exilió a Roma vía Cartagena, mientras gran parte del pueblo soberano no cabía en su gozo pensando que con el cambio de régimen se acabarían todos sus problemas.

Si hacemos caso de Stanley G. Payne, la segunda República duró hasta las elecciones generales de febrero de 1936 que llevo al gobierno, de forma fraudulenta, al Frente Popular. A partir de ahí, según el historiador norteamericano, deberíamos hablar de una ‘tercera república’, absolutamente antidemocrática, que duró hasta el final de la guerra Civil.

Como se puede constatar no podemos decir que los periodos republicanos de nuestra historia hayan sido demasiados venturosos para nuestra nación.

La primera República vino como consecuencia de un golpe de estado que sólo trajo el grotesco cantonalismo que pretendía crear ciudades estado, independientes unas de otras, al más puro estilo de las ‘polis‘ griegas. Sólo duró once meses; económicamente fue ruinosa y políticamente un desastre; cuatro presidentes en ese corto periodo lo dicen todo.

La segunda República, nació de una revolución en toda regla y tiene antecedentes golpistas en la ‘sublevación de Jaca’ de 1930. Aunque al principio todo fueron fastos y parabienes, bien pronto se demostró que, a pesar de las buenas intenciones de algunos políticos, el cambio de régimen no iba a ser un camino de rosas. El Partido Socialista, que curiosamente había colaborado con la Dictadura del general Primo de Rivera, empezó a poner ‘palos en las ruedas’ de la joven república desde el primer momento, mientras los libertarios de la CNT y de la FAI se dedicaban a convocar huelgas salvajes y atentar contra la Iglesia Católica.

Hablar de legalidad democrática a partir de 1933, cuando se impidió gobernar a la CEDA, partido más votado, es una falacia, como también lo es no reconocer que el 'triunfo' del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936, fue un pucherazo escandaloso"

El pucherazo en la victoria electoral del Frente Popular

El triunfo de los partidos de centro-derecha en las elecciones de 1933, aún empeoró más el clima de violencia existente. Toda la izquierda colaboró para impedir primero y derrocar después, al gobierno legítimo salido de esas elecciones, apoyando la insurrección de octubre de 1934; un golpe de estado perpetrado por socialistas, anarquistas, comunistas y secesionistas que causo más de un millar de muertos, teniendo que intervenir el ejército para sofocarlo, especialmente en Asturias. Para algunos historiadores, este fue el comienzo de la guerra civil.

Como no podía ser de otra manera –que diría la cursi dialéctica política actual- este nuevo intento republicano acabo como ‘el rosario de la aurora’. La izquierda nunca estuvo dispuesta a que la república española fuera democrática, y no acepto que la derecha pudiera ganar unas elecciones y gobernar. Para la siniestra española este era un sistema político exclusivamente identificado con la izquierda y no con los deseos de los electores. Hablar de legalidad democrática a partir de 1933, cuando se impidió gobernar a la CEDA, partido más votado, es una falacia, como también lo es no reconocer que el ‘triunfo’ del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936 fue un pucherazo escandaloso.

Al socialismo español le ha durado poco su recorrido socialdemócrata y se ha vuelto a refugiar en el marxismo-leninismo de la mano de uno de los políticos más nefastos de nuestra historia"

Pero como lo castizo y lo fetén de nuestra idiosincrasia es ‘sostenella y no enmendalla’, nuevamente se oyen en nuestro país fanfarrias y vuvuzelas republicanas. La izquierda patria vuelve por donde solía; al socialismo español le ha durado poco su recorrido socialdemócrata y se ha vuelto a refugiar en el marxismo-leninismo de la mano de uno de los políticos más nefastos de nuestra historia. El comunismo, ahora llamado eufemísticamente ‘populismo‘, ha recogido todos los rencores, inquinas y odios de los que nunca aceptaron la democracia y el estado de derecho. Los secesionistas, siempre atentos a la fragilidad del estado para conseguir sus objetivos, alientan la destrucción de la Monarquía Parlamentaria, sabedores que sólo con un cambio de régimen se pueden salir con la suya.

Nuevamente tenemos un Frente Popular que clama por ese republicanismo tan sui géneris y que, según su leal saber y entender, acabará con todos nuestros problemas. Lo que está claro es que esta pandilla está convencida que son los únicos legitimados para gobernar España; que aquí, como dijo el tal Iglesias, ‘no volverá a gobernar el centro-derecha‘ y que el Rey es un estorbo para conseguir sus fines que no son otros que volver a instaurar en nuestro país la República, esta vez al más puro estilo bolivariano y bananero, pero con algo en común con sus antecesoras: la falta de libertad, la falta de democracia, la ruina económica y la balcanización de España. Naturalmente el pueblo soberano, como entonces, sigue ‘in albis’.

Damián Beneyto

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