Los valores del PP, por Pedro Tomás Nevado-Batalla Moreno

por | Sep 3, 2018

El Partido Popular es el partido liberal conservador que se sitúa entre en centro derecha y la derecha política española. Aunque nace en 1989, su creación es el resultado del proceso de refundación de la extinta Alianza Popular, partido fundado durante la Transición política española y partícipe y coprotagonista de todo el proceso político constitucional.
Se define ideológicamente en sus Estatutos como “un partido nacional, con vocación europeista, comprometido con la libertad, con la democracia y con los principios y valores contenidos en la Constitución. Desde nuestra posición de centro reformista buscamos espacios de encuentro en aras del interés general y la defensa del Estado Social y Democrático de Derecho”. Está inspirado por los valores del humanismo cristiano. Ha dado a la gobernabilidad de España dos presidentes de Gobierno: José María Aznar, 1996-2004, y Mariano Rajoy, 2011-2018.
Pedro Tomás Nevado-Batalla, resalta los valores que identifican al Partido Popular como el partido de las soluciones, que sabe las responsabilidades que se asumen desde el ejercicio del gobierno, pero que también es consciente de los peligros que acechan a una formación política al que le preocupa hacer las cosas bien para las generaciones futuras. Reivindica la vigencia de sus valores en una sociedad que se enfrenta cada día a múltiples desafíos. 

Los valores del PP

PEDRO TOMÁS NEVADO-BATALLA MORENO

 

Como el papel lo aguanta todo, cualquiera que tiene la oportunidad de escribir sobre los valores de su partido y, por tanto, los motivos por los que él mismo esta afiliado, puede elaborar un auténtico y elocuente suflé de principios y valores democráticos sin olvidar el paradigma de la vocación de servicio a los ciudadanos.

Todos los partidos del espectro político participan de esos fundamentos democráticos de libertad, pluralismo, igualdad, servicio… pero lo que, a mi juicio, diferencia mi partido de cualquier otro es la convicción en esos valores y haber acreditado ser el partido de las soluciones.

La primera vez que tuve contacto con el Partido Popular, entonces Alianza Popular, integrada en Coalición Democrática, la sede estaba en una calle del barrio Garrido de Salamanca, barrio de clase media, trabajadora… y la primera impresión que tuve, y aun recuerdo de esos momentos de inicial adolescencia, es que esos pocos y esforzados militantes me inspiraban confianza. En aquella sede se escuchaba hablar, con optimismo e ilusión, de esfuerzo, de un futuro mejor para España y los españoles. En ese momento, no sabía lo que ahora sé fehacientemente: los valores democráticos como fundamento de un espacio social asentado en el bienestar, solo se pueden alcanzar con trabajo, con esfuerzo y verdadera convicción. Valores con respaldo, sostenibles a largo plazo, valores con dignidad individual. Auténtica libertad a través de la estabilidad. Y eso es lo que hace el Partido Popular, trabajar y esforzarse para que, desde el progreso y el desarrollo, el ciudadano viva la democracia con la plenitud que proporciona la confianza y la vitalidad social. En definitiva, posibilitar que se viva con ilusión.

Pero, por supuesto, en aquellos años de la sede en la calle Cabeza de Vaca aprendí algunas cosas más que, con el tiempo, las he visto constatada en los periodos en los que el Partido Popular ha podido gobernar en todos los niveles territoriales, demostrando que las cosas no solo hay que decir que se van a hacer o que se pueden hacer mejor. Las cosas hay que hacerlas y saberlas hacer.

Actuaciones que reflejan, bien a las claras, convincentes valores en un listado que no puede considerarse cerrado:

Mirar a largo plazo, buscando soluciones de fondo de tal forma que las próximas generaciones tengan mejores oportunidades de las que, nuestros abuelos, padres y nosotros mismos, hemos tenido.

Plantear objetivos comunes y satisfactorios para todos los españoles fortaleciendo la unidad de España.

Establecer un marco de condiciones morales, culturales e institucionales asentadas en la libertad del ciudadano y las familias.

Superar la tentación de acceder o mantener el poder a través de conductas políticas cimbreantes.

Saber que los cambios que puede necesitar un país no se producen por el solo hecho de cambiar de nombre a los departamentos ministeriales o a sus titulares.

Prestigiar internacionalmente a España. Escuchar y hablar en la calle con el orgullo de saberse integrado en un gran partido político.

Gobernar, cuando se gobierna, sin odio ni heridas abiertas. Y, cuando corresponde, hacer una oposición activa, ponderada y constructiva.

Favorecer una sociedad orgullosa, ilusionada y alegre con su país.

Pedro Tomás Nevado-Batalla Moreno es Doctor y Profesor Titular en el Departamento de Derecho Administrativo – Financiero de la Universidad de Salamanca. Desde hace un año, forma parte de la Comisión de Ética Pública de Castilla y Léon

De dilatada experiencia política y universitaria, ha sido Vicedecano en la Facultad de Derecho de la Universidad de Salamanca, Diputado Autonómico en la Asamblea de Extremadura, Consejero de Adaministración Pública de la Junta de Extremadura y Presidente del Consejo Consultivo de Extremadura.
Es también Profesor invitado en varios países iberoamericanos y evaluador externo de la Universidad de Sheffield.

Todo ello no es un programa en expectativa ni en condicional. Cargos públicos, militantes y votantes del Partido Popular lo han hecho posible y lo van a seguir haciendo, como siempre ha sido en la historia democrática de España. Acción política para toda la sociedad en un beneficio generalizado y no partidista, tal y como proceden los verdaderos demócratas.

Pero no todo es tan sencillo y, a diferencia de otros periodos, los escollos que han surgido son de cierta gravedad.

Sería infantil no reconocer los problemas padecidos por el Partido Popular en un entorno político complejo y preocupante que a todos los españoles y, particularmente, a los militantes y votantes del partido, nos han hecho vivir dolorosas situaciones límite.

"Somos conscientes de la seria amenaza que representan los inescrupulosos arribistas, idealistas sin responsabilidad y oportunistas de pesebre institucional que han accedido y se camuflan en la vida pública"

Somos conscientes de la seria amenaza que representan los inescrupulosos arribistas, idealistas sin responsabilidad y oportunistas de pesebre institucional que han accedido y se camuflan en la vida política. Ellos hacen de su necesidad personal su único y espurio objetivo político, afectando la imagen y el crédito social de los partidos políticos, devaluando el honroso y elevado servicio a los demás que es la política.

Y tampoco podemos olvidar a quienes más temen el modelo político-democrático del Partido Popular, reiterando cansinamente que nuestro discurso está agotado.

Pero en la dificultad y las amenazas también está el valor y, pese a todo, no hay final para el Partido Popular por cuanto donde haya una familia, un ciudadano que piensa en un futuro mejor a través de la estabilidad política, el desarrollo social basado en el trabajo y, por extensión, la verdadera calidad democrática, allí está la simiente de nuestro partido.

Todo esto tan apretado en estas líneas, son los valores que me convencieron y me convencen del Partido Popular, ya que sigo percibiendo ese espíritu de la sede en la calle Cabeza de Vaca de Salamanca cuando el Partido Popular solo era una esperanza para España y ahora es una realidad contrastada.

Por eso me afilié y hoy, sin dudarlo, volvería a hacerlo.

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